domingo, 30 de septiembre de 2007

Énfasis



Y... cómo no escribir, si es el día preciso. Se prolonga tanto, que pareciera como si mis ojos fueran esas nubes que nos albergaron por tanto tiempo...
Y... cómo no sentirte,
si te escribo otra vez,

otra vez
y... una vez más...

Tus versos ya no me reflejan. Ya no marcas los arbitrarios minutos del reloj.
Tus besos ya no me tocan y mi piel se hace cada vez más escurridiza...
Tus ojos son los mismos
(cuando....)

Te vi y la lluvia no cesaba (último encuentro)
Tus ojos brillaban con la misma intensidad de como cuando al fin te encontré.

Te cuento que hoy sólo tengo un vestido rojo y un par de zapatos rotos. Están ahí, en la misma caja que mis manos empapeladas de amor (amor+miedo) te entregaron.
Ya no sé qué pasa...
Las tres luces azules pierden brillo
Y... cómo no decirte.....
gritarte, hablarte, llorarte, dormirme a tu lado, tomar tu mano y correr botando una a una las barreras.

Derrumbar la realidad, desahogarme y que tú vuelvas a marcar mi reloj a las quince con treinta...

No hay comentarios: