Una tenida planchada, ordenada, estirada e inquieta me espera sobre la cama. Contemplo con indecisión los monótonos colores que han de caracterizar las ocasiones como éstas.
¿qué más me puede decir el negro, el blanco y el gris?
¿qué hay de nuevo que no he descubierto?
Pienso que hace bastante atardeceres atrás, me guardaba un resto de verde y más de gris para la próxima ocasión.
Se me olvidan las letras, las palabras y el sentido.
El sin-sentido detrás de la muñeca sonriente y de la polera desgastada.
Bueno, ¿y qué más? yo debería estar ansiosa porque algo tan PERFECTO me espera ahí, tan complasciente como nunca.
O bueno talvez una vez más debo recalcarme que EL TIEMPO ESTÁ CORRIENDO
el tic tac se asemeja a la presión
y yo me DEBO IR,
en busca de la tenida sobre la cama
en busca del abrazo helado que me haga despertar
en busca del pincel que me hizo pintar sonrisas
en busca del ánimo detrás del algodón
.
.
ALLÁ VOY . . . . . . .


No hay comentarios:
Publicar un comentario