Es sencillo: el día menos esperado, te vi.
Tal vez, no sólo te vi. Tal vez, te percibí. Tal vez… te sentí. Tal vez, y lo más seguro es que observé tu curiosa/sorprendente sutileza.
Complicado es afirmarte, que soy casi tal cual como lo sientes, que más de las veintitrés y casi veinticuatro veces que me sorprendes con preguntas, lo escrito se minimiza y el cielo se aclara.
Había olvidado la fugaz sensación de olvidar los minutos, las horas, el reloj y mis obligaciones.
Había olvidado el significado de la inexistencia del tiempo y sus normas. Sus normas y mis locuras (ya tuyas).
Había olvidado el gusto que tenía que el tiempo sea tan escurridizo.
Había olvidado lo fácil que era hablar así, con tanta confianza surgida de… no sé de qué lugar.
Y como aún no olvido que existen mis mil y un errores, no seguiré relatando algo que extraña y hermosamente, todavía tiene cabida en los matices especiales, chispeantes y elevadores de los lugares más recónditos de mis vueltas.
No quiero preguntarme cuántas veces puede ocurrir.
¿Cuánto puede durar?¿Cuándo puedo volver a…?¿Cuándo dejarás de transformar las diferencias en números?¿Cuándo opacarás a la vergüenza?¿Cuándo será el momento adecuado…?¿Pensará que…?¿Creerá que…?¿Y si…?¿Acabo….?
Es… ¿adecuado?...
Es un brillante entre grises.
¿Qué mejor…?
Tantos signos interrogatorios… transformados en la sensación más sorprendente y… sencillamente: linda.
Miércoles 18 de Junio. 2008.
23:24. No estás. Y yo, sigo allá.
Martes 25 de Junio. 2008.
2:25 A.m. No estás. Y yo, imaginándote.
Lunes 30 de Junio. 2008.
23:57 A.m. En todas partes. There is something about you i can't quite figure out.


No hay comentarios:
Publicar un comentario